Los científicos han tratado durante mucho tiempo de leer los pensamientos humanos implantando electrodos en el cerebro o leyendo señales de EEG de la superficie de la piel. Ahora ha resultado que es posible registrar y decodificar la actividad cerebral sin ni siquiera tocar la cabeza. Este es un descubrimiento revolucionario, indican los científicos estadounidenses que lo publicaron en las páginas del portal “bioRxiv”.

Investigadores de la Universidad de Texas argumentan que no es necesario insertar electrodos en el cerebro para leer los pensamientos humanos. Llevaron a cabo el experimento utilizando imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI). Y aunque, como subrayan, el método no es perfecto, permite decodificar el significado semántico de los pensamientos humanos. Todavía no se han hecho traducciones palabra por palabra a este nivel de investigación, señalan.

“Si le hubieras preguntado a cualquier neurocientífico cognitivo del mundo hace 20 años si era factible, se habría reído de ti”, dijo el autor Alexander Huth, neurocientífico de la Universidad de Texas en Austin.

¿Cómo se hizo el estudio?

Durante el estudio, un equipo de científicos escaneó los cerebros de una mujer y dos hombres de entre 20 y 30 años. Cada participante en el experimento escuchó 16 horas de varios podcasts y transmisiones de radio durante varias sesiones en el escáner fMRI. Los datos obtenidos se sometieron a un algoritmo informático para su análisis, que comparó los patrones de sonido con los patrones de actividad cerebral registrada. A partir de esto, se generó contenido que coincidía bastante bien con la historia original del podcast o programa de radio. Esto significa que en base a la actividad cerebral, el programa pudo deducir qué historia escuchó cada uno de los participantes del experimento. Al hacerlo, cometió algunos errores menores.

Reacción a las ondas de radio

La resonancia magnética funcional rastrea el flujo de sangre oxigenada a través del cerebro, basándose en la reacción de las moléculas a las ondas de radio en un fuerte campo magnético. La información sobre el flujo de la sangre que los transporta permite una medición indirecta de la actividad del cerebro. Dado que las señales eléctricas enviadas por las células cerebrales viajan mucho más rápido que la sangre que fluye por el cerebro, la IRMf no captura la actividad cerebral en tiempo real, explican los investigadores.

Una historia contada en tu mente

Resulta que el algoritmo desarrollado por los investigadores pudo explicar con bastante precisión la trama de la película muda que los participantes vieron dentro del escáner, así como repetir la historia que los participantes contaron en sus mentes.

¿Cómo se puede utilizar el descubrimiento?

Los científicos anuncian que están trabajando para mejorar la tecnología para que pueda ser utilizada por personas que no pueden hablar ni escribir.