Científicos australianos han descubierto que depilarse la nariz puede aumentar el riesgo de enfermedades graves. Estamos hablando de la enfermedad de Alzheimer, una de las enfermedades cerebrales diagnosticadas con más frecuencia que causa demencia y la muerte gradual de las neuronas. Los investigadores explican cómo estos hábitos están relacionados con la enfermedad.

Aunque cada vez se sabe más sobre la enfermedad de Alzheimer, todavía no hay indicios de qué desencadena el proceso destructivo en el cerebro que priva a la capacidad de pensar lógicamente. El descubrimiento de los científicos australianos sugiere que arrancarse el pelo de la nariz daña la mucosa nasal y abre el camino para que las bacterias entren en el cerebro.

“Estamos hablando de las consecuencias del daño a la mucosa nasal. Si hace esto, potencialmente aumenta la cantidad de bacterias que pueden ingresar al cerebro”, advierte el coautor del estudio, el Prof. Santiago St. John C., director del Centro Clem Jones de Neurociencia e Investigación de Células Madre.

Así es como los patógenos entran al cerebro.

Los estudios en ratones han demostrado que los patógenos pueden ingresar al cerebro a través del nervio olfativo, “obligando a las células cerebrales a depositar beta-amiloide y causando la enfermedad de Alzheimer”. Se ha encontrado que Chlamydia pneumoniae juega un papel clave. Los científicos están planeando la siguiente etapa de la investigación.

Enfermedad de Alzheimer: ¿qué es?

La enfermedad de Alzheimer se llama una enfermedad de la corteza cerebral. A medida que mueren las neuronas, se produce una degeneración gradual del cerebro. La fuente del problema es una proteína que se acumula en el cerebro: beta-amiloide. Esta sustancia bloquea el suministro de sangre a las células cerebrales. Un síntoma de la enfermedad es el deterioro de la memoria.

“Llega al punto en que no recuerdas lo que hiciste antes o lo que hiciste antes. Completa confusión e impotencia. Estos problemas son causados ​​por cambios en el cerebro que, en sentido figurado, se encoge y se desvanece. Sin embargo, este no es el final todavía, ya que los cambios progresivos eventualmente conducen a una situación en la que una persona ya no puede moverse. El paciente pierde la capacidad de caminar, comer de forma independiente. Solo puede acostarse”, explica la neuróloga Dra. Olga Milcharek en una entrevista con Medonet.

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad genéticamente determinada

La enfermedad de Alzheimer se considera en gran medida una enfermedad determinada genéticamente. Los genes pueden aparecer en cualquier etapa de nuestras vidas. Los factores ambientales y de estilo de vida también influyen en el riesgo de enfermedad. Los científicos están investigando intensamente para identificarlos.